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viernes, 8 de junio de 2012

¿Encomendarse a dios o hacer política?


Soy de las que de que todavía creen en la política como forma de gobierno de los pueblos, ciudades, comunidades autónomas, países y estados. Aunque sea una forma distinta de hacer política, porque ciertamente, los tiempos cambian, las necesidades también y los momentos históricos sin duda alguna.Todo esto está muy bien pero de ahí a encomendarse a Dios para salir de la crisis o para solventar el problema del paro va un abismo.

En un una situación como la actual, es obvio que hacen falta nuevas formas de todo. Nadie duda que las instituciones están en cuestión, no sé si porque se lo han ganado a pulso o porque la que se nos ha venido encima ha sido de órdago y lo que hasta hoy ha funcionado para resolver y gestionar la vida de los ciudadanos y ciudadanas ya no vale.

Me parece una pasada además de una falta de respeto en un estado aconfesional, que los políticos, personas que han sido elegidas en las urnas por la ciudadanía para gestionar "la res pública", deleguen en dios esta responsabilidad. Porque -de existir- si dios se dedica ahora a la política, quizás debiera haberse presentado por la candidatura del PP ¿no?.

Ayer, día del Corpus (según su definición es una “fiesta cuya principal finalidad es proclamar y aumentar la fe de los católicos en la presencia real de Jesucristo en el Santísimo Sacramento”) me quedé  escandalizada al leer como dos “servidores públicos” la Ministra de Empleo, Fátima Báñez y el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, se encomendaron a la virgen y a dios respectivamente para resolver los problemas que, según mi propio convencimiento, debiera resolver la política.

Mi sensación es de estafa absoluta –y eso que yo no les voté-

Pero me pregunto, si ahora gobierna dios, ¿Para qué votar? Y a la vez también me pregunto si esto no podría denotar una cierta incompetencia y generar impotencia en la sociedad…
Y claro, como al hablar de dios todo cabe… pues cabe cuestionarse. 


¿no será que Zapatero no se encomendó y de ahí
la herencia recibida?
¿castigo de dios?

APL