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lunes, 3 de febrero de 2014

La historia de un tren llamado Libertad

Corría el año 2014 en una Europa desolada, secuestrada por malos gobernantes y presa de un capitalismo salvaje que campaba a sus anchas por casi todo el territorio. El viejo continente que fuera referencia de conquistas sociales y fiel garante de libertades y derechos estaba irreconocible.

Conflictos y emociones que quedaron sin resolver aquellos lejanos años de guerra, asomaban de nuevo como luces intermitentes que anunciaban un giro inminente. Las viejas doctrinas neoliberales habían permanecido en el subsuelo político y económico hasta saltar como una mina que estalla a la superficie. Se valieron de una democracia tocada, una política desprestigiada y unas instituciones noqueadas.

Entre los países más castigados, como siempre, los del sur. Allí la gente empezaba a salir de sus casas para protestar, se produjeron revueltas y enfrentamientos callejeros que, en muchas de las ocasiones, dejaron personas heridas de muerte.

Al sur del sur europeo estaba España, un reino que sufría las consecuencias de cinco años consecutivos de crisis económica. A diario había desahucios, altísimas tasas de paro que llegaron a alcanzar el 25% de la población, cierre masivo de fábricas y empresas, la asfixia económica de familias enteras hizo caer por los suelos los niveles de consumo, el deterioro y privatización de servicios básicos públicos, como la sanidad o la enseñanza, estaban a la orden del día, incluso subieron los índices de suicidio.

La decepción del pueblo español con la izquierda política había propiciado, años antes, unas urnas con demasiada proporción de sobres azules, que se tradujeron en un gobierno liderado por el conservador Partido Popular. Un partido que aglutinaba prácticamente a toda la derecha, desde la más moderada hasta la ultraderecha descendiente directa del gobierno de la dictadura del General Franco. Los patronos y la Iglesia Católica, como antaño, tenían alta cuota de representación en los ministerios. Y cuando llegaron al poder absoluto, metieron en un cajón el programa electoral con el que consiguieron engañar al pueblo en las fatídicas elecciones generales del 20 de noviembre de 2011, e iniciaron una trasformación ideológica del país, una verdadera regresión. Cuando los habitantes del reino se vinieron a dar cuenta a España ya tampoco la reconocía ni dios.

Un buen día se produjo uno de esos hechos que terminan desencadenando una enorme reacción ciudadana. Y fue que, al entonces Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, no se le ocurrió otra cosa que  tocarles los ovarios a las mujeres.

Quiso este ministro, de estirpe cercana al franquismo y educado en una estricta y profunda moral católica, meter las narices allí donde no le llamaban, en la maternidad y la libertad de las propias mujeres a elegirla. Se afanó en imponer una ley que convertía el derecho de las mujeres a la interrupción legal del embarazo en un delito que podría ser despenalizado sólo en algunos casos muy restringidos y específicos, entre los que no se contemplaban ni siquiera el caso de malformación del feto.

La sociedad española tenía una larga trayectoria patriarcal que nunca consiguió superar del todo. Las mujeres que trabajaban, lo hacían en una situación de inferioridad económica, de menor estabilidad y con unos riesgos importantes de perder el empleo, precisamente cuando elegían ser madres o disfrutar de algún derecho derivado de la maternidad.
Las que no trabajaban, soportaban las cargas familiares cada día con menos ayuda por parte del estado, y estiraban como el chicle los escasos ingresos que entraban en casa para poder sobrevivir. La asistencia a personas con dependencia y la educación de los hijos se habían convertido en un lujo. Las becas de estudio se habían casi eliminado, mientras el material escolar y las matrículas subían cada vez más. El precio de la luz y hasta el de la bombona de gas estaban ya por las nubes.

Tenían además otros problemas verdaderamente graves que superaban los laborales o económicos, sufrían la violencia machista. Más de 700 mujeres habían sido asesinadas durante la última década.

Aburridas, hartas, cansadas, e indignadas, las intenciones del Ministro de Justicia fueron la gota que colmó el vaso. Eran conscientes además de que no tenían capacidad de decisión en una sociedad en la que las instituciones, los partidos políticos y los sindicatos estaban dirigidos por hombres y para mayor desgracia, con las pocas mujeres que había en el gobierno tampoco se podía contar, porque defendían las mismas políticas que sus compañeros de partido.

Sólo les quedaba la protesta y la movilización. Y fue en Asturias, tierra de mujeres fuertes y convencidas, donde saltó la chispa. La Tertulia Feminista “Les Comadres” y la asociación Mujeres por la Igualdad de Barredos se reunieron días después de la aprobación el 20 de diciembre del anteproyecto de ley y pusieron en marcha lo que hoy se conoce como el “Tren de La Libertad”.

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La casualidad quiso que el día que el tren partía coincidiera con unos días de retiro que el gobierno y su partido se habían tomado en Valladolid, para marcar estrategias y ampliar su dominio fuera de las fronteras, hacia Europa. Inmersos en su fiebre de conquista se hallaban, cuando el tren hizo su primera parada, allí mismo, a sus puertas. Las mujeres bajaron ataviadas con prendas de color lila, cargadas de pancartas con leyendas reivindicativas, portaban también megáfonos que ampliaban sus voces y multiplicaban sus mensajes de rechazo.

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La siguiente parada fue Madrid, la ciudad donde tenía su sede el gobierno central. Una ciudad que si bien fue ejemplo de progreso y modernidad en otra época, con el paso de los años y los sucesivos gobiernos regionales y locales se había convertido en un lugar gris, icono del mayor de los conservadurismos.

En la estación de Atocha aguardaba una gran sorpresa a las mujeres asturianas: decenas de miles de mujeres que se habían desplazado desde distintos puntos del país hasta allí, para recibirlas y acompañarlas en una lucha que era la de todas. Se fueron sumando mujeres de todo tipo, lugares y perfiles, heterosexuales, lesbianas y bisexuales, obreras y empresarias, pobres y menos pobres, tenderas, enfermeras, camareras, médicas, costureras, abogadas, profesoras, periodistas, mujeres del mundo de la cultura… hasta las actrices que terminaron haciendo una película de gran éxito en los cines. También fueron muchos los hombres que se animaron a acudir, hombres que querían mujeres tan libres como ellos, compañeras, iguales.

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El Tren de la Libertad sí que fue capaz de traspasar fronteras. Fue determinante la solidaridad de las mujeres de otros países y lugares, entre ellas destacaron las parisinas cuyas manifestaciones también llenaron las calles.

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El tren continuó su marcha, fue un largo camino, años enérgicos, rebosantes de lucha y de ilusión.

Y fue así como aquello que comenzó siendo una protesta que pedía la retirada de un anteproyecto de ley al grito de “nosotras parimos, nosotras decidimos” o “sacad vuestros rosarios de nuestros ovarios” terminó convirtiéndose en historia. La cuarta ola de la historia del movimiento feminista estaba en marcha y esta vez, venía en tren y veloz.

La historia nos da lecciones de vida, nos enseña que cuando todo parece estar perdido y las soluciones se ven lejanas, entonces salta esa chispa de la solidaridad capaz de unir las fuerzas y las energías de muchas personas y hasta derrocar gobiernos para cambiar el rumbo y reconquistar derechos.

APL
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miércoles, 25 de diciembre de 2013

Gallardón parió a la mujer



Esta mañana del 25 de diciembre de 2013, recién levantada abrí el ordenador y me encontré uno de esos regalos que una no espera y que le arrancan unas risas. Mi amigo Rafael Fernando me había dejado un texto sobre el ministro Gallardón.

Durante los dos últimos años en varias ocasiones he volcado mis opiniones sobre el aborto y la postura que el actual gobierno del PP viene manteniendo y ahora imponiéndonos. Estos días son muchos los artículos de opinión publicados, pero pocos con esa manera que tiene Rafael de entrelazar palabras, jugar con ellas adornando el texto con una ironía exquisita, para terminar haciendo una crítica casi tan incisiva y dura como las propias decisiones de éste nuestro odiado gobierno.

Quiero compartirlo en mi blog porque no tiene desperdicio.

GALLARDÓN PARIO A LA MUJER
Gallardón no tiene pinta de Adán. Cambió la hoja imprescindible de parra por unos slips punto blanco que sujetan mejor eso que llaman paquete aunque nadie me haya explicado nunca por qué eso de paquete. Traje Emidio Tucci, gafas con cristal al aire y unas cejas que le sirven de tejadillo para días de lluvia. Se compró una sonrisa profidén entre tímida e hipócrita y unos andares de seminarista incapaz de masturbarse por aquello de la ceguera. Jamás cena queso ni duerme boca arriba porque le decían de pequeño que ese postre y esa postura inducían erecciones nocturnas y uno soñaba con muslos de amapolas y pubis maduros como cerezas y fresas dulces.
Gallardón dice que sus hijos son un regalo de Dios (no se atreve a decir que son obra del Espíritu Santo porque recuerda los gemidos de la hija de Utrera Molina y aquel ruego de ella gritando “no te salgas, no te vayas”) Pero en sus ratos de oración y meditación olvida aquellos jadeos pecaminosos y llega fácilmente a la conclusión de que sus hijos son un don del Altísimo conseguidos por recomendación y tráfico de influencias entre Rouco y el Todopoderoso.
Fue siempre lo que fue porque supo estar donde había que estar. Presidente de Madrid, Alcalde de Madrid con una Esperanza a la que nunca quiso hacer emperatriz de Lavapiés. Rodeó la Moncloa con la M-30 y cuando se descuidó era ministro de justicia porque Mariano lo adelantó por la M-40. Rajoy le tapó los ojos y por ahí va, a tientas, palpando tasas togadas, engarzando cadenas perpetuas revisables para cambiar el aceite a los grilletes y arengando ovarios, poniendo firmes a óvulos y espermas, entrepiernas pecadoras que se irán al infierno sólo por disfrutar del amor que dicen, pero que en realidad les queman los genitales porque satanás se retuerce de alegría porque están ganando en la cama las oposiciones para un infierno seguro, eterno, irredento, y este sí, con cadena perpetua.
Y Gallardón sufre. Y ha construido un nuevo paraíso. La mujer debe ser protegida y en consecuencia nunca saldrá de ese jardín que Alberto ha sembrado con el sudor de su frente. Ninguna nacerá de la costilla de Adán sino que brotarán del pecho del propio ministro. Así se convierte en el gran protector de la mujer. Y todo lo que su cartera ministerial haga en el futuro será para ampararla hasta de su propia libertad. Porque la libertad, lo tenía muy claro Franco y el catecismo de Ripalda, no lleva más que al pecado y la condena eterna.
Cuando en la cama ella se duerme de alegría y él se fuma el cigarrillo, Dios ha soplado en el interior del útero y ahí está ya el chaval, hecho y derecho, listo para la mili, para ser un parado, un desahuciado, un camarero en Alemania o un detergente humano en los retretes ingleses. Y Gallardón se erige en guerrero del antifaz de ese vientre, en Pelayo que reconquista zigotos hasta la rendición del paritorio. La mujer es mala. La manzana siempre está ahí, la víbora reptando, el adán siempre dispuesto a prescindir de la hoja de parra y ella ofreciendo el fruto de sus ingles.
La mujer no tiene derechos. Cocina, plancha, lavadora y estar guapa por si a él se le antoja cuando vuelve del trabajo excitado por esta compañera de pechos relucientes. Y junto a ella, indefensa y consentidora de sus instintos, está Gallardón, guardia de seguridad privatizado mediante ley de protección ciudadana de Fernández-opus-ministro-interior.
Gallardón no está prohibiendo nada, penalizando nada, concediendo nada a la Conferencia episcopal, sino que está defendiendo a la mujer de sí misma, velando por ella, liberándola de su propia libertad. Y sobre todo está cuidando zigotos de ojos azules, los brazos talidomídicos, los premios nobel, los paralíticos cerebrales…Porque Rajoy está volcado en los más pobres. Porque ha suprimido el hambre, los desahucios, las oficinas del INEM con el pleno empleo, porque ya no hay pobres pidiendo en los semáforos, porque la ley de dependencia ampara, porque…
La mujer ya no será nunca el hueso descarnado de un jardinero pervertido. Un ángel del señor se apareció a Gallardón, concibió en su seno y la humanidad le proclamó como bendito el fruto de su vientre. Amen.
Un regalo navideño.


Rafael Fernando Navarro 

jueves, 24 de octubre de 2013

Pobres de por vida y de “por muerte”



Hoy es la educación pública, pero la verdad es que poco le queda ya al Partido Popular por tocar.
Desde que el actual gobierno del PP ganase por mayoría absolutísima las elecciones el pasado 20 de noviembre de 2011, parece empeñado en no dejar títere con cabeza en la clase trabajadora. Tabla rasa para todos. De un lado ricos y del otro, pobres, los dudosos también apartados al lado oscuro. ¿Quién dijo clase media? ¿Ese invento ficticio para aspirantes a sangre azul? En la actualidad social de este país no caben medias tintas, o jamón de pata negra o papas a lo pobre.

Y es que no siempre se tiene la oportunidad de gobernar en solitario, con el poder absoluto, una crisis brutal y una ciudadanía que, creyéndose “con derechos”, se relajó y descuidó sus valores fundamentales.

La hoja de ruta está marcada y ésta no nos lleva precisamente hacia el norte, sino más bien todo lo contrario, al sur del sur.

Bajo el manto de la crisis económica “nos cabe todo”. Muy pronto llegaron los ataques a los derechos laborales, dicen que es de bien nacido ser agradecido, así que lo primero que hizo el PP fue agradecer a sus fieles votantes de la CEOE su lealdad en el voto, y parece, a juzgar por los numerosos escándalos y causas abiertas, también en la financiación. Ahora sabemos dónde iba todo ese “racaneo” en las mesas de negociación por parte de las patronales.  Al parecer se trataba de una “inversión de gobierno”.

Para que nos olvidásemos de cualquier pretendido acomodo: reformazo laboral y todos en bolas. Trabajadores y trabajadoras sin derechos, sindicatos sin margen de maniobra y sin rechistar que mañana viene más.

Y fue así como llegó toda esa vorágine que nos dejó noqueados durante meses. Afortunadamente esa inercia que nunca se olvida (parecida a la de aprender a montar en bici) nos llevó a reaccionar en las calles ante cada uno de los ataques. Nadie puede decir hoy que las organizaciones sindicales, los partidos de izquierdas, el movimiento asociativo o las distintas plataformas sociales, no hayan salido a la calle ante todos y cada uno de los numerosos arrebatos de derechos y dignidad. La reforma laboral, el aborto, la sanidad, las pensiones, la dependencia, las tasas judiciales…no hemos parado, tampoco ellos.

La llamada Ley LOMCE, impulsada por el ministrísimo y solitario Wert, contra la que hoy, 24 de octubre de 2013 nos revolvemos una vez más, es especialmente grave. Tiene efectos inmediatos muy negativos, pero son mucho más brutales sus consecuencias a largo plazo.

Esta ley dificulta el acceso a la educación pública por parte de todos independientemente de nuestro poder adquisitivo, incorpora varios filtros para ir dejando en el camino y sin oportunidades  a parte de los aspirantes, encarece las tasas de forma que no sea cualquiera quien pueda permitirse económicamente estudiar una carrera, para más inri limita el acceso  a las becas para el estudio. En definitiva sólo los hijos de los ricos podrán acceder a lo que dejará de ser un derecho para convertirse en un lujo.

Las consecuencias a largo plazo serán muy regresivas, una población analfabeta, sin acceso a los trabajos cualificados y mejor retribuidos y también fácil de manipular, una élite poderosa y dominante. Estarán los ricos y los hijos de los obreros. Ni que decir tiene que la tan ansiada fantasía gallardoniana de “las mujeres a casa, a parir y a sufrir” será de nuevo una realidad. Las dos Españas.

Piénsenlo bien ¿A quiénes perjudican todas estas imposiciones y arrebatos? ¿A quiénes benefician?

Ha habido mucho de golpe de efecto, de ataque brutal y agresivo, pero no nos despistemos porque  en silencio, poco a poco, avanza una trasformación absoluta del país, una vuelta en tiempo récord a épocas de miseria, a las dos Españas, a la sociedad analfabeta que fuimos, al olor a naftalina y al gris de los grises.

Nos están haciendo pobres de “por vida”, sólo queda que nos tiren a las cunetas “de por muerte”.

APL.

lunes, 24 de junio de 2013

La última estocada de Mariano, la reforma de la administración pública

Fotografía de Huffington Post

La última estocada mariana contiene ni más ni menos que 217 medidas para “RECORTAR” la administración pública, nada de “REFORMAR”. A estas alturas a pocos se les escapa ya que cuando Mariano y su equipo dicen “reforma” lo que no quieren decir es “recorte”. No quieren decirlo sino hacerlo y además “a saco”.

Podríamos estar ante uno de mayores ataques del gobierno del Partido Popular hacia la ciudadanía de este país, si no el que acabe de una vez con todo. Esta “reforma” es mucho más grave de lo que puede parecer a simple vista. Supone un paso más en esa “hoja de ruta” que el partido en el gobierno ha marcado para este país. Y quiero insistir en la idea de la “hoja de ruta” porque es importante que a medida que nos obligan a avanzar entre tanto caos por esta senda de difícil retorno a corto o medio plazo, no podemos permitirnos -por muy noqueados que nos encontremos- perder esa perspectiva que nos lleve a analizar la fotografía completa al volver la vista atrás.

Como digo, la “medida” es especialmente grave no sólo por lo que supone en sí misma sino por el resto de “medidas” que la han precedido. Entre otras, hay dos consecuencias importantes que de manera irremediable se derivarán de ella.

Por un lado la pérdida de empleo y el deterioro de las condiciones laborales de las personas que trabajan en el sector público.

Desde que se impusiese la reforma laboral hace más de año y medio, conviene recordar que los sindicatos no hemos dejado de rebelarnos contra lo que consideramos una verdadera agresión hacia los derechos de cualquier persona que aún conserve el empleo o que en el futuro pueda acceder a él. En el sector privado claramente, pero ¡OJO! también en el público. Y es justo el momento de recordar que la citada reforma, entre otras bondades, abrió la puerta al despido y a la modificación de las condiciones laborales en el sector público. ¿Nos acordamos de aquello? Pues ya está aquí, llamando a la puerta nuevamente en este preciso momento en el que difícilmente este país puede ya soportar  el peso creciente de las colas del paro.

Por otro lado está ese irrefrenable deseo que muestra el Partido Popular hacia todo lo caro. Esa manía por tender a privatizarlo todo, una auténtica canallada si tenemos en cuenta que podemos estar hablando, como es el caso, de la sanidad o la educación. Es tremenda la obsesión por hacer inaccesibles unos derechos básicos para un sector la población cada vez mayor y de paso dificultar la protección que el Estado debe proporcionar a la ciudadanía entera independientemente de las circunstancias personales de cada cual.

Nos espera a la vuelta de la esquina el retorno a las dos Españas, la de los ricos explotadores y la de los pobres explotados. Ese país sin término medio que sus antecesores (los del Partido Popular) impulsaron por todo el territorio y que afortunadamente terminó cayendo tras largos y duros esfuerzos por la construcción del Estado del Bienestar.

Todo esto ocurre bajo el populista grito de guerra ¡muerte a los políticos!. Y vuelvo a la idea de la “hoja de ruta” porque ¿cuánto tiempo se llevan alimentando ideas, más desde unos sectores que desde otros, como la de que los políticos son todos unos corruptos y unos estómagos agradecidos, o la de de que los funcionarios son unos vagos inútiles, o la de que la sanidad pública es una “mierda” como he oído en más de una ocasión?

¿Qué ocurrirá cuando no haya políticos, cuando no haya trabajadores garantizando al ciudadano unos servicios básicos, cuando no haya sindicatos que defiendan los derechos laborales, cuando no haya instituciones a las que acudir ante una situación de emergencia? Sálvese quien pueda, quien pueda pagarse la salvación, claro.

Estando muy de acuerdo con que hace falta una revisión de la administración pública para modernizarla y hacerla más ágil y eficaz, lo siento pero esta moto tampoco se la compro al Partido Popular.

Ni es el momento, ni es el PP el partido más indicado para llevarla a cabo. Así que espero que apretón de manos que presenciamos toda España hace unos días entre Rubalcaba y Rajoy no se estrene metiéndole mano a la administración pública.

Este país espera y desea el consenso, siempre y cuando éste venga desde el respeto a la diferencia de opiniones y no desde la imposición de unas ideas sobre otras.

APL

viernes, 31 de mayo de 2013

Por si éramos pocos, la abuela parió un nuevo interlocutor social: el Banco de España

Fotografía de "El Confidencial"
Ha sido llegar a casa hoy, encender la tele y volverme a cabrear. Esta vez, aunque no es la primera, con el Banco de España.

Y es que esto ya es demasiado. Oír las recomendaciones de estos tipos y no convulsionar empieza a ser complicado. 

Entre otras "lindezas", Luis María Linde, gobernador del Banco de España, pide que se trabaje pormenos del salario mínimo (645 euros).  Esto, que es una barbaridad, se convierte en una desvergüenza cuando además una se entera de que (supongo que por otras cosas aparte de este tipo de propuestas) él se ha embolsado la friolera de 81.320 euros en tan sólo siete meses...pero no pasa nada.

Para no quedarse corto, también propone  "explorar la posibilidad de establecer nuevas fórmulas que permitieran, en casos especiales, la desviación temporal respecto a las condiciones establecidas en la negociación colectiva, o mecanismos excepcionales para evitar que el salario mínimo actúe como una restricción para grupos específicos de trabajadores con mayores dificultades para su empleabilidad". Casi nada...

Me pregunto ¿quién es el Banco de España para hablar de condiciones laborales? Que yo sepa, hasta hoy, no son interlocutores sociales. ¿Quién es Luis María Linde para auto-erigirse como tal? Que yo sepa, lo que debiera preocupar y ocupar a este señor sería la manera de hacer fluir el crédito y en todo caso, que el poder adquisitivo de la gente aumentara, no sé… incentivar el consumo, … que el dinero vuelva a circular (por los cauces oficiales, claro)…Supongo que si hay alguien a quien deban preocupar estas cosas es a este señor.

Aunque últimamente quepa la duda, una gran duda, supongamos que estos tipos son unos “monstruos” de la macroeconomía, desde luego de lo no parecen tener idea es de lo que ocurre en las empresas. Más concretamente en las mesas de negociación dónde se pactan las condiciones laborales de los trabajadores. Donde cada día, con la ayuda del gobierno nos roban más derechos. En ese sitio donde cada vez somos menos capaces de frenar los despidos, de frenar la disminución de salarios y de sostener las mínimas condiciones laborales.

Ahí en las mesas de negociación, es dónde ustedes no están legitimados para participar. Menos mal porque no nos hacen falta, en serio. Ya tenemos allí, justo enfrente al otro lado de la mesa, a algunos de sus amigos, esos que defienden los intereses empresariales y “económicos”. Ya nos resulta bastante complicado a la “parte social” salvaguardar una mínima dignidad para la gente de a pie que aún conserva el empleo. Son demasiados los esfuerzos baldíos en demasiadas ocasiones para que también ustedes nos vengan con ideitas como las que hoy han hecho públicas.

Insisto ya tenemos bastante con la CEOE y con el Gobierno del PP,  así que hágannos un favor y dedíquense a lo suyo, que fluya el crédito de una vez.

APL

sábado, 27 de abril de 2013

Si no van a crear empleo ¿qué hacen ahí? ¡lárguense!



Está claro que desde ayer el Gobierno de España está de más. La sensación general ya venía siendo ésta, pero tras la “rigurosa” rueda de prensa de ayer posterior al "temido" Consejo de Ministros, ya sí que no cabe duda alguna.

El Partido Popular en forma de gobierno ha reconocido públicamente que no podrá crear empleo en este mandato, y lo dicen así como si nada. Pues señores y señorísimas  señoreadas, entonces  ¿qué hacen ahí?.

Argumentos no faltan para pedirles que sean ustedes los que se "movilicen exteriormente" en lugar de los jóvenes. Insisto, argumentos no faltan: Se presentaron con una campaña electoral absolutamente falsa, cosa que el tiempo se está ocupando de dejar en evidencia. En lugar de generar, o cuanto menos mantener la riqueza en el país, lo están empobreciendo a marchas forzadas. España la gobierna cualquiera -“Frau Merkel”, la troika, el FMI, los mercados- menos ustedesEtcétera, etcétera, etcétera

Pero lo de ayer, disculpen, fue simple y llanamente no tener vergüenza alguna. El mayor problema de la gente de a pie, esas personas para las que gobiernan o debieran hacerlo ¡es el PARO! ¿y pasan de él?

Nuestro alrededor es un drama ya, a quien no le han "echado" de la empresa con una mano delante y otra detrás (gracias a ese pedazo de “reforma laboral”), están a punto de hacerlo. A quien no le han "bajado" la jornada, le han "reducido" el salario. Quien no está agobiado porque el tiempo pasa y no encuentra trabajo, lo está porque la prestación por desempleo se le ha terminado. Todo ello por no hablar de los suicidios por inminentes desahucios. 

El gobierno que debiera buscar soluciones para que resolver el problema económico de las familias españolas, que es el del país, no sólo no da con la tecla, sino que encima parece estar dando justo con la manera de empeorar la situación. 

Pues no entiendo por qué no “salen por patas”.Váyanse por favor, antes de robarnos más derechos. Lárguense antes de dejarnos en bolas y abochornarnos más con declaraciones como las de la Delegada del Gobierno en Cataluña "Es importante que haya pijos, que son los que gastan" como si el resto no tuviéramos derecho a consumir. A María de los Llanos de Luna, parece haberle traicionado el subconsciente. Ha dejado en evidencia sus verdaderos principios, los de su partido, completamente opuestos por cierto, a los que esgrimieron durante la campaña electoral cuando sostenían que eran el "partido de los trabajadores".

Sinceramente esto se está poniendo cada día más difícil. No sabemos cómo pedírselo ya. Nos manifestamos y nos concentramos pacíficamente, hacemos miles de declaraciones públicas, denunciamos la situación por activa y por pasiva.

Empiezo a tener la impresión de que esa línea que siempre fue suficiente para que los gobernantes “tomasen nota” se está empezando a sobrepasar. Cada día distintos colectivos a los que empuja la desesperación, salen a la calle, se manifiestan, se concentran, rodean el congreso, escrachan... y es que van quedando pocas alternativas para decirles lo que no quieren oír: que se vayan.

Y ustedes dirán que la desesperación no es motivo para sobrepasar esa línea pacífica de la cordura que sostiene a la “democracia”, pero ¿han pensado ustedes cuántas líneas rojas dejaron ya en este breve camino de su mandato? ¿Se han parado a reflexionar sobre el tipo de “democracia” que están “imponiéndonos”?

Por favor dimitan. Esto tiene toda la pinta de acercarse cada día más a un "estallido social" y si eso ocurre, como en todo, unos serán más responsables que otros. 

Dejen paso, no nos hundan más en la miseria.

APL

miércoles, 6 de febrero de 2013

Mamá, quiero ser "funcionaria del PP"



Las recientes declaraciones de Carlos Floriano, vicesecretario de organización del PP, sobre la situación “laboral” de Jesús Sepúlveda, exmarido de la ministra Ana Mato, tienen muchísimas lecturas, pero desde luego algo dejan clarísimo, ni zorra idea del mercado laboral, de la situación de los trabajadores de a pie, ni tan siquiera de las consecuencias de sus propios actos, léase acto como la “imposición” de ese “pedazo” de reforma laboral. ¿Para qué? Si con ellos no va esto. Para esos asuntos ya tienen un departamento de asesores llamados CEOE.

Por no saber, parece que ni saben la diferencia entre un funcionario y un trabajador corriente. Porque los que no conocen bien la administración, ni las condiciones que tienen muchos funcionarios y mucho personal laboral, piensan que el funcionario es una “elite”. Pues nada, ha llegado la élite de la élite “el funcionario del PP”, que además “teletrabaja”.

Pensándolo bien, igual fue un lapsus y al señor Floriano se le fue la pinza, porque una cosa es que su partido tenga personas contratadas y otra bien distinta es que ellos ahora mismo estén gobernando y la administración tenga personas funcionarias trabajando para ella, ojo, no para el PP.

Lo mismo es una de esas “traiciones del subconsciente” y piensan “gobernar la administración de por vida” (para mayor gloria de dios y desgracia de la gente).

De todas formas y sinceramente, ¡cuánta envidia no poder ser trabajadora-funcionaria del PP! ¿no? ... ¡Si es que son todos “unos artistas”!

“Esa niña en las nubes era yo,
y pensaba con toda la razón,
que hay dos clases de gente nada más:
los artistas y todos los demás.
Mamá quiero ser artista,
oh mamá, ser protagonista.
Mamá quiero ser famosa,
oh mamá ser la más hermosa,
firmar talonarios
y en el escenario
pisar a diario
alfombras de rosas.
Mamá por favor compréndeme”

APL.

sábado, 2 de febrero de 2013

España no es país para corruptos, váyanse



Dicen que todo empezó con una crisis, pero no es verdad. La crisis ya llevaba tiempo entre nosotros. Cuentan que habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades, pero al menos los cumpleaños de nuestros hijos los pagábamos de nuestro bolsillo. Insisten en que todo fue por culpa, por la gran culpa de una herencia recibida, pero la herencia se la repartieron “unos pocos”.

Sabíamos de sobra que no teníamos la culpa, no hacían falta demasiados estudios, nos era suficiente con la “sabiduría popular”. Sabíamos que nada malo habíamos hecho, pero eso sí, pagar estábamos pagando como condenados los platos rotos de otros.

Y, entre otros vino, mira tú por dónde, un señor, llamado Bárcenas a confirmar nuestras sospechas, parecía que “alguien se lo había llevado calentito” y cada hora que pasa lo parece más y más.

¿Dónde está el dinero? Nos preguntábamos una y otra vez en España. El dinero estaba en Suiza, en chalets de lujo, en trajes impecables y hasta en cumpleaños de los hijos de alguna ministra.

¿Y cómo lo hacemos ahora? ¿Cómo arreglamos tamaño desaguisado? Tampoco nos dejaron decidir sobre eso. Decidieron por nosotros, pagamos los de siempre, pasamos hambre, engordamos la cola del paro, nos privamos de todo, pagamos impuestos imposibles, “renunciamos por decreto” a una sanidad y a una educación que fueron derecho gracias a los ahorros de nuestros mayores, y hasta nos quedamos sin techo. Pero sobre todo, pasamos vergüenza. Mucha vergüenza. Porque este país da eso, vergüenza, se mire por dónde se mire. Desde dentro, desde fuera o del revés. Así que por favor váyanse, hágannos ese favor.

Aún recuerdo cuando hace meses, alguna canalla pretendía hacernos sentir culpables a los trabajadores por salir a la calle a pedir lo que la Constitución “nos prometió”, trabajo digno. Nos señalaron con el dedo como “rojos agitadores”, hasta“gamberros” nos llamaban y “algaradas” lo bautizaban. ¿No se les cae la cara de vergüenza cuando gobiernan en contra de su pueblo? ¿Cuando en nombre de la confianza que se les dio en la urnas hacen lo contrario de lo que prometieron para llegar al poder?

No puede ser que “la madre patria”, se convierta en lo que ustedes la están convirtiendo, un nido de víboras envueltas en corrupción, sin la más mínima ética. Váyanse de una vez.

A medida que van pasando los minutos, las horas y los días, van saltando a los medios de comunicación nuevas tramas de corrupción. No son una ni dos, son muchas, y probablemente enredadas y vinculadas.

A mí me llama especialmente la atención el caso “Bárcenas”, extesorero del PP, actual partido gobernante. Me la llama desde mi compromiso con la defensa de los derechos de los trabajadores. No creo que nadie a estas alturas pueda poner en duda la estrecha relación entre los empresarios y el Partido Popular.

Parece que el Partido Popular recibió financiación de empresarios. Probablemente empresarios a los que debió sobrarles dinero, dinero que con toda probabilidad “racanearon” en las mesas de negociación a los salarios de parte de “su patrimonio”: los trabajadores. Decidieron invertir, no en responsabilidad social corporativa, no, en eso no… Decidieron invertirlo en poner en el gobierno a su partido, ese que les “regalaría” ese pedazo de reforma laboral, que abarataría “costes” (salarios, despidos, horas extra y un larguísimo etcétera). En definitiva debilitaría a la clase trabajadora de este país, dejándola prácticamente “con el culo al aire” y reforzaría a la clase empresarial, “vestidita cada día con un traje distinto y a estrenar”.


Mientras los empresarios invierten en lo suyo,
 aún hay trabajadores debilitándose al “despreciar” 
su principal herramienta para defender sus derechos: los sindicatos.

Váyanse por favor, dimitan y déjennos en paz, 
España no es país para corruptos.

APL.




miércoles, 10 de octubre de 2012

Una incubadora de misoginia llamada PP



La pasada fue una semana bastante rentable a nivel personal, tanto que afortunadamente pude dedicar bastante tiempo a ese espacio tan maltratado por rutina diaria. Fue también una semana muy abundante en noticias, desde el inmoral de Castelao hasta la sentencia sin desperdicio sobre “los besos no consentidos”.

A pesar de que han pasado varios días y ya está muy comentado el tema me resisto a no abordar el “asunto Castelao” en este blog.

Lo primero que a una se le ocurre es bastante obvio ¿Cómo se puede ser político y sostener que tanto las leyes como las mujeres son para violarlas?. 
Pues así es, en España se puede ser político y manifestar semejante salvajada. Es más, se puede hacer siendo político del partido gobernante, el “popular”. Para más inri, por lo visto se puede hasta representar a la ciudadanía española en el exterior insultando y agrediendo moralmente a algo más de la mitad de la citada ciudadanía, las mujeres españolas. Y todavía se pregunta, de manera cínica, el PP por el desprestigio de la política. 

Lo peor de todo es que las palabras, en demasiadas ocasiones, son la expresión de sentimientos y pensamientos íntimos.

Confieso que no puedo evitar pensar que el actual partido de gobierno es todo un caldo de cultivo para sentimientos tan peligrosos como la xenofobobia, el machismo, la homofobia y el clasismo. No paran de surgir espontáneos de ese conservadurismo patriótico y rancio que  ya creíamos en vías de extinción.  

Observando a este señor y, a juzgar por su edad, también se le pasa a una por la cabeza lo que me comentaba esta mañana una de mis compañeras “¿Te imaginas las barbaridades que puede llevar diciendo y haciendo toda su vida?”.

Así está España, pero como no todo van a ser críticas, una felicitación por fin al principal partido en la oposición, el PSOE, a ver si puede ser que entre unos y otros la izquierda vaya levantando el vuelo. Acertada y necesaria la denuncia por “enaltecimiento del terrorismo machista”. Igual hasta conseguimos que, durante un tiempo, este señor deje de pensar que las leyes están para violarlas...aunque sea a la "vejez viruelas".

APL


martes, 2 de octubre de 2012

Del adoctrinamiento cívico al reclutamiento talibanesco

Imagen de la película "La Mala Educación" de Pedro Almodóvar. 2004

Reflexiones sobre la noticia que leí esta mañana en El Ideal de Granada “Gómez: Se quitan 28 millones de becas y se dan 26 a colegios ultrarreligiosos”

Aún recuerdo la polémica "agitada" por el actual partido en el gobierno con respecto a la asignatura “Educación para la Ciudadanía”. Se la tachaba de “adoctrinamiento”, en un tono parecido al cuento de Caperucita, exactamente en el párrafo “¡que viene, que viene el lobo!.

En lugar de una asignatura que motivara al civismo, al comportamiento ético de niños y niñas que en el futuro serían ciudadanos adultos y responsables de su entorno, al oír berrear al Partido Popular, entonces en la oposición, la verdad es que más que una asignatura parecía una futura fábrica de "rojos".

Eso fue “antaño". El Partido Popular, hoy en el gobierno, como en tantas otras cosas ha cambiado su discurso. Lo que entonces era adoctrinamiento se ha quedado en “pelillos a la mar”. ¿Podría decirse que estemos pasando de la presunta fábrica de rojos a un sospechoso reclutamiento de legionarios de cristo?. Desde luego sí que pasaremos de enseñar civismo y convivencia a segregar y hacer distinciones. Y todo ello con dinero público.

APL