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viernes, 25 de noviembre de 2011

Uno de esos días


Hoy lo es, es 25 de noviembre el Día Internacional contra la Violencia de Género. Sólo es hoy una vez al año.

Por eso es uno de esos días que debemos convertir en extraordinario. Hoy debemos apartar la rutina de nuestras vidas y centrar  la atención, la máxima preocupación y toda la energía en esta vergüenza que nos convierte a los ciudadanos y ciudadanas de este país en personas infrahumanas.

Digo yo que los mercados financieros, la prima de riesgo, la deuda de los estados, la crisis mundial, y la retirada de "Pepiño" de la política, podrán esperar 24 horas: ya va para unos años que están aquí y acaparan demasiado protagonismo. Tienen 364 días más para seguir haciéndolo.

Me gustaría que hoy los medios de comunicación dedicasen sus publicaciones y emisiones íntegramente a la Violencia de Género, ¿o no es suficiente con los distintos tipos de violencia a que nos someten diariamente a las mujeres y con visibilizar los 61 casos de mujeres asesinadas?

Inundemos de mensajes y de reivindicaciones la red, ese lugar donde, no pueden callarnos, donde cada cual opina y decide consigo misma qué decir y qué difundir. “Retwitteemos”, “compartamos”, pulsemos el “me gusta” y dediquemos nuestro blog a denunciar esta barbaridad. Aportemos cada granito de arena para conseguir un mundo más justo e igualitario.

Hay muchas personas, para las que esta lucha forma parte de nuestro trabajo y del compromiso diario. Aunque ya nos gustaría que fuese de otra manera, sabemos que mañana otros mu chos volverán a su mundo habitualmente ordinario. Por eso, aunque sólo sea por hoy, sumemos al #pactodegenero ese #pactoentregeneros tan necesario y exijamos respeto durante las 24 horas del 25 de noviembre.

Aunque inevitable, es muy lamentable que haya lugares y ámbitos donde hoy ni parezca el Día Internacional contra la Violencia de Género.

Sin embargo, las personas con ideología de izquierdas, las que llevamos por bandera la libertad, la igualdad, el compromiso por conseguir un mundo mejor, donde no tengan cabida la pobreza, las desigualdades ni la violencia, hoy tendremos en nuestras mentes muchos dramas. Unos más cercanos y otros más lejanos pero todos igualmente execrables.

No podremos olvidar que hay mujeres víctimas de la trata con fines de explotación sexual, que hay mujeres cuyos clítoris son literalmente cortados, castigadas así y privadas para toda la vida del placer sexual, que hay culturas, donde el nacimiento de bebes niñas, supone un drama familiar con un fin fatal, que hay lugares donde el feminicidio, aunque denunciado una y otra vez, sigue estando inmoralmente presente, que las guerras disparan las violaciones de mujeres y niñas. Que diariamente hay mujeres asesinadas por el simple hecho de serlo.

En España aún 600.000 hombres excusan esta conducta y 3 millones de personas responden afirmativamente ante la pregunta ¿sería “correcto” utilizar la violencia en casos de separaciones? (en palabras de Miguel Lorente, delegado del Gobierno de Violencia de Género)

Quiero pedirte que participes hoy
en los actos convocados en tu ciudad.

APL




martes, 12 de julio de 2011

La CEA y su “relación” con la Violencia de Género: ¿Violencia Cero o Compromiso Cero?


Hace escasos días asistí a una reunión de trabajo del Pleno del Observatorio Andaluz de Violencia de Género.

La personas integrantes de este órgano que representamos a distintas entidades y asociaciones, tenemos, a mi entender, un objetivo común y una responsabilidad importante: avanzar en la mayor medida posible hacia la erradicación de la Violencia de Género haciendo propuestas y poniendo el mayor número de medios posible a disposición de este único objetivo.

Con ese fin y con ese ánimo participo en este foro, en representación de UGT Andalucía, y hasta el viernes, creí ilusamente (bueno tampoco tanto) que el resto de organizaciones también compartían la responsabilidad y el entusiasmo por esta tarea.

Pero parece que no, los “señores CEA” diferían, y digo “los señores” porque, a pesar de que por fin, en las dos últimas reuniones han incorporado presencia femenina, ahí sí que mandan ellos, y a los hechos me remito.

La propuesta de UGT fue crear una mesa de trabajo sobre el ámbito laboral (¡qué osadía!), donde pudiésemos tratar, entre otras cuestiones, la violencia de género en los centros de trabajo: acoso sexual y por razón de sexo, así como los derechos que las mujeres víctimas tienen en el trabajo y cualquier otra cuestión que se estimase.

Los argumentos son innumerables, pero entre los más importantes está el hecho de que tenemos que trabajar por conseguir unos centros de trabajo libres de violencia de género, recordemos que la población activa andaluza emplea 7 horas 41 minutos de media al trabajo retribuido. Aspiramos a que, cada día más mujeres se incorporen al mundo del trabajo, un mundo lo más exento de desigualdad posible. Exigimos que a las mujeres víctimas de violencia de género se les garantice la aplicación de la legislación vigente, por ejemplo en términos de flexibilidad horaria y permisos.

Incluso por una cuestión tan BÁSICA y tan PRÁCTICA como puede ser, que los miles de delegados y delegadas con que contamos los sindicatos en las distintas empresas andaluzas se conviertan en voces en contra de esta lacra y puedan difundir campañas informativas y de sensibilización surgidas de este órgano.

Un último argumento: aunque sólo sea por quedar bien, al menos por una cuestión de marketing e imagen corporativa. Pues ni eso…

La CEA, Confederación de Empresarios de Andalucía, no esta por la labor y solicitó que constase en acta que no estaba de acuerdo con la creación de este grupo específico (sí con el resto). No vaya a ser que alguien piense que en las empresas se dan casos de acoso sexual, que a una mujer con una orden de alejamiento se le deniega la reubicación en otro centro de trabajo, o cualquier otra cuestión de esta índole. Una actitud que me recuerda a las de las familias más conservadoras “en mi casa no, esas cosas aquí no pasan”.

No es fácil describir la sensación, no creo que pueda hablar de decepción pues el día a día me ha enseñado quién es cada uno, en qué parte de la mesa negociadora nos sentamos cada cual y qué intereses representamos.

Algunos, a medida que se van sintiendo cómodos políticamente, se van retirando la careta.

¿Os imagináis un órgano como este
con una administración, por ejemplo, “conservadora”?

¿con unas asociaciones de mujeres,
por ejemplo, “católicas”, “pro familia” y “antiabortistas”?

¿con unos sindicatos, por ejemplo, “corporativos” o al servicio de las patronales?

Lo que nos queda por ver….

APL