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domingo, 15 de junio de 2014

¿Dónde meten “los aparatos” a las mujeres?.

Nuevas complicaciones en la empresa cuyo comité presido, y que probablemente terminen otra vez en conflicto, me han impedido estas semanas mantener mi blog todo lo actualizado que me gustaría. Pero leer ayer la reflexión de mi amigo Pablo, “Machos Socialistas”, me animó a buscar hoy un rato para aportar mi modesto análisis sobre todo esto que está pasando y que nos devuelve a un modelo estéticamente distinto, pero que podría contar con las mismas carencias.
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Queremos cambios pero, la verdad, no sabemos ni cómo hacerlo. Y no sabemos porque, entre otras cosas, desde “el poder” se lleva años trabajando en el sentido contrario, es decir, para que estos cambios no se produzcan. El sistema de funcionamiento interno de esas instituciones que son los partidos políticos y los sindicatos, hacen que éstos no sean hoy motores de cambio, ni mucho menos. Porque para serlo hace mucho tiempo que, por ejemplo, deberían haber promovido la participación interna, muy importante la de los jóvenes, y evitar el envejecimiento y el estancamiento de las organizaciones. Claro que esto, hubiera tenido como consecuencia que “los estancados” en sus sillones, de manera ineludible, se viesen obligados a dejar hueco. Y he aquí el principal motivo para resistirse a ello, a la regeneración.
A los jóvenes se les ha utilizado como un producto de marketing externo. Mientras, otro, se eternizaban en sus puestos, a ver si la cosa daba para jubilarse. La juventud, una estrategia comercial de cara a la galería, a la que se le restringe la participación, con la excusa de encontrarse aún en periodo de formación y adaptación al aparato. Una marca joven a la que se le promete que un día llegará. Lo que no se le dice es que no llegará al sillón, sino a viejo, esperando y trabajando por el cambio, si es que la jubilación da para ello.
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Y en estas ha pillado la crisis global a los grandes partidos y a los no tan grandes, también a los grandes sindicatos, y a los no tan grandes. Lleva todo esto años en ebullición, sin que “el aparato” haya querido reaccionar, los que lo manejan prefirieron mirar a otro lado, ganar tiempo y esperar a que el temporal amainase.
Recuerdo los primeros albores del 15M, de la Primavera Árabe…aquello sorprendió -sobre todo preocupó- a los “popes del liderazgo”, tanto esfuerzo en controlar a sus cachorros y de repente aparecen otros ahí fuera. Recuerdo a algún líder de aparato preguntando a su responsable del área de juventud dónde estaban los jóvenes, “los nuestros”. Los “suyos”, los que de verdad tenían madera, con toda probabilidad se fueron, cansados de que les cerrasen las puertas en las narices y los tratasen, treinta y tantos tacos, como chiquillos inmaduros a los que había que entretener con actividades varias.
Se fueron sintiéndose incomprendidos en un medio obsoleto y anacrónico. Como también terminan yéndose de un país enfermo y sin oportunidades. Un país viejo donde los viejos todavía no han terminado de encontrar su lugar, que no es la primera fila.
Sin embargo, y por no ser del todo pesimista, de vez en cuando se nos cuela alguno. Sí, hay días que, de repente aparece una cara nueva surgida de algún aparato que no responde a ese perfil gris marengo. Entonces, de repente albergamos alguna esperanza hasta que nos terminamos percatando de que era un espejismo. Se trata de los jóvenes (varones en el 99% de los casos) que no se fueron del aparato, o sea, los que no tenían madera o agallas y prefirieron quedarse a la sombra del líder, aprendiendo, mimetizándose con el medio, ganándose día a día la simpatía del aparato y esperando su momento. No llega a ser la cosa como la del príncipe, que durante todos estos años ha sido público, notorio y consentido, el hecho de que estaba siendo preparado, formado y aleccionado para sustituir a su padre, pero sí algo parecido. Se trata de esos cachorros elegidos por “papá líder” para no sacar demasiado los pies del plato y hacer una sucesión controlada, sin aspavientos. Me vienen a la memoria un par caras, tanto del PSOE como de IU, por poner algún ejemplo.
Estamos en uno de esos momentos. Parece que “los expulsados” de los aparatos, los  descontentos con el sistema, los parados y los explotados, que como se veía venir, no son pocos, empiezan a aglutinarse en torno a nuevos liderazgos. La palma se la ha llevado el nuevo Pablo Iglesias. He de reconocer que, por distintos motivos y detalles que observo, no me gusta Pablo Iglesias (el nuevo). Pero me gusta, y mucho, lo que ha conseguido. Hasta el mismo Rey ha tenido que entregar la cuchara, así de claro. Y los aparatos, a quienes de nuevo les pilla con el pie cambiado y los deberes sin hacer, andan como locos tirando de agenda, ahora sí valen los “semipreparados” y las nuevas caras, sobre todo perfiles que desde “las bases” puedan competir con el líder de Podemos…alguien quedará por ahí, ¿no?.
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No me queda demasiado claro quién ha debido resistirse más, el Rey, Rubalcaba, Cayo Lara… O quizás, quién lo sabe, sea el propio Pablo Iglesias quien, finalmente contagiado también del sistema, termine por echarles la pata y se eternice en el poder de Podemos.
Y luego están las mujeres. Siempre luego, al final y rapidito…
Como muy bien apuntaba mi amigo ayer, efectivamente, llama la atención que sólo haya candidatos varones a la Secretaría General de PSOE en el proceso abierto estos días.
Pero no sólo  Antonio Gutiérrez, Manuel Pérez García, José Antonio Pérez Tapias, Aurelio Belando Martínez, Alberto Sotillos Villalobos, Pedro Sánchez Pérez-Castejón y Eduardo Madina Muñoz, son varones. También lo son Alberto Garzón o Antonio Maíllo… Si hasta el nuevo rey es rey, y no reina.
Son las mujeres las grandes maltratadas del sistema y de los aparatos. Mucho he escrito sobre ello en este blog, y a medida que el tiempo pasa, cada día me reafirmo más en mi teoría. La violencia en los aparatos se ejerce contra las mujeres, una violencia institucional, pero en definitiva violencia. Que le pregunten si no a Carme Chacón o a Beatriz Talegón, por poner un ejemplo. Tampoco destacan muchas lideresas en Izquierda ni Unida, ni Abierta, ni Plural… 
La propia Presidenta de la Junta de Andalucía (la única mujer junto con Rosa Díez que hoy por hoy podemos decir que tienen verdadero “poder” en los aparatos), fue cuestionada, hasta públicamente, por el patriarcado socialista antes de hacerse con las riendas de Andalucía.
En esto no ha estado muy hábil el nuevo Pablo Iglesias por mucha coleta que luzca. Y es que no veo que “Podemos” soporte mucho mejor la visibilidad de mujeres carismáticas a su alrededor.
Lo que hacen los aparatos con las mujeres lo analizaba ya en mi artículo de febrero “Mujeres de poder prestado” es algo parecido a lo que ocurre con los jóvenes pero con mayor virulencia y ensañamiento, si cabe.
En definitiva, parece que el futuro del país va a seguir estando en manos de “ellos”.
…Volveremos a rasgarnos las vestiduras al oír noticias como ésta, que tengan que ver con cualquier otra parte del mundo: Los yihadistas ordenan a las mujeres que se vistan “decentemente, con ropa ancha” y salgan a la calle “solo cuando reciban permiso para ello” 

APL.
15 de junio, 2014.

lunes, 25 de noviembre de 2013

El machismo que mata y el que no deja vivir


Hoy vuelve a ser 25 de noviembre, el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

La elección de las palabras con que nombramos cada efeméride es importante porque en ellas delatamos también sentimientos, intenciones, percepciones... incluso nuestra propia ideología. Si no, que nos lo cuenten a las que tan duramente criticamos a Ana Mato y su “violencia doméstica” nada más estrenar Ministerio. Pero en esta ocasión insisto en que siendo importante la terminología que usemos lo es más, y mucho, la realidad que se quiere denunciar: asesinatos.

Este año han sido 45 las mujeres asesinadas, y como muy bien apunta el excelente titular de hoy en eldiario.es “703 hombres han asesinado a sus parejas o exparejas en los últimos diez años”. Escalofriante, injusto y vergonzoso en una sociedad que quiere llamarse democrática. Pero si nos quedamos en los titulares corremos el riesgo de que el 25 de noviembre nos termine atrapando en un solo día. Cuando la realidad es que el asesinato machista es el último eslabón en la cadena del maltrato. Le preceden en el día a día micromachismos insoportables, agresiones invisibles y un verdadero maltrato hacia la mujer que impregna esta sociedad, no sólo en el ámbito privado, también en el público.

El machismo de “guante blanco” o el machismo institucional, es casi tan peligroso como el que violenta con agresiones físicas, lo es porque ambos se retroalimentan y convierten esta lacra en un círculo vicioso del que no terminamos de salir. Morir asesinada es algo dramático e injusto como también lo es vivir en una continua violencia.

Estoy convencida de que la clave está en la educación. Sólo sembrando la semilla de la igualdad y el respeto entre géneros desde edades muy tempranas tendremos mayor garantía de éxito en la conducta de cada persona que irá conformando la sociedad futura sin reproducir vicios y roles de semejantes consecuencias. En ese sentido llevan trabajando muchísimos años las compañeras y compañeros del sector de la enseñanza en UGT, su campaña “Educando en Igualdad” es digna de mención. Excelente material y trabajo, que nada tiene que ver con el modelo que pretende imponernos el gobierno de la mano de aquellos que siguen creyendo en la educación segregada por sexos, la santa  y retrógrada iglesia.

Ni que decir tiene que los máximos dirigentes político-sociales-institucionales tienen que sacudirse de una vez por todas, ese cinismo que les hace denunciar públicamente el machismo y la violencia y ejercerla en su entorno a diario.

Sólo en una sociedad que no nos discrimine y que en la que podamos participar estaremos libre de violencia.


“Mañana nos despertaremos, nos pondremos el disfraz de civilizados, analizaremos los datos, cacarearemos de pura inercia los porcentajes y nos preguntaremos hipócritamente: ¿qué ocurre para que las mujeres estén infrarrepresentadas en los cargos de poder y en los lugares donde se toman decisiones? Volveremos a hablar de techo de cristal, de segregación ocupacional, de violencia de género, de acoso sexual, de brecha salarial…”

APL.

martes, 4 de junio de 2013

Más allá de futbolistas, entrenadores de basket, maestros shaolines e “hijoputas” varios

Barcelona, julio 2012
El mes de mayo se ha despedido de una forma vergonzosa, pero es que junio no ha empezado mejor. No me refiero a la crisis, ni a las cifras de paro sino a la violencia machista, a la cantidad de agresiones y de asesinatos de mujeres. Me refiero a que nos están maltratando y matando sin parar.

Se ha dado la circunstancia de que algunas de las agresiones han sido perpetradas ó “presuntamente” perpetradas por deportistas: un jugador del Real Betis Balompié , un ex entrenador del Cajasol y anteayer mismo un “maestro shaolín” en Bilbao… “hijoputas” varios, en palabras de Gonzalez Pons.

Pero igual podía haberse tratado de bomberos, músicos, escritores, políticos, o saltimbanquis. El problema no es la profesión del maltratador, el problema es que el maltrato se ha colado por cada poro de esta sociedad, se dedica a cualquier oficio, no tiene clase social y se refleja demasiados espejos.

Y como para todo, no es lo mismo una línea política que otra. Eso es obvio. Los partidos progresistas suelen (o solían) apostar más por los problemas sociales y por las personas en situaciones de mayor desprotección. En este sentido hay que reconocerle al PSOE (y al Gobierno de Zapatero) un trabajo serio y una apuesta valiente.

Los partidos conservadores suelen “lavar la cara” con normas o leyes muy estéticas pero poco efectivas. Y es que el hecho de que se tomen decisiones políticas o se elaboren leyes enfocadas a un problema concreto, como pudiera ser la violencia de género, sirve de poco, si el conjunto de decisiones de un gobierno o la normativa general no acompaña para alcanzar el objetivo.

Para entendernos, ¿de qué sirve que PP anuncie una “Estrategia Nacional 2013-2016 para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres” si en la práctica sólo les falta mandarnos a casa a “hacer punto de cruz”? ¿De qué sirve que denuncien públicamente la violencia si después imponen una reforma laboral que debilita la negociación colectiva y favorece las desigualdades entre mujeres y hombres en las empresas? ¿De qué sirve que “Macho-Pons” los llame “hijoputas” si luego “Mrs-Mato” no se atreve a vocalizar “v-i-o-l-e-n-c-i-a d-e g-é-n-e-r-o”? Son contradicciones del sistema.

Pero ¡ojo! Porque hay otro número importante de “contradicciones” que no son patrimonio de la derecha. También son prácticas habituales en “entornos de izquierdas” o progresistas. Son los “micromachismos” que practicamos todos los días y que nos llevan hacer de esta sociedad una sociedad poco igualitaria y un perfecto caldo de cultivo para esa misma violencia que queremos erradicar.

Está muy bien que “señores muy señoreados de esos que nunca van mojados”, denuncien públicamente los asesinatos de mujeres. Pero yo, además, les animaría a que revisasen su comportamiento cotidiano, con sus colegas de profesión, con sus compañeras de partido, de sindicato o de asociación. Con sus jefas, con sus médicas, con sus “gobernantas”.

No vaya a ser que, inconscientemente, en lugar de restar estemos sumando a esta barbarie. No vaya a ser que cuando nos miremos al espejo nos quedemos cortos de miras, y no seamos capaces de ir más allá de la madre, esposa, hija o hermana (que para ellos son intocables).

Libérense de ese "paternalismo rancio" y vayan más allá, revisen su comportamiento diario porque igual la clave contra la violencia de género tenga que ver con eso. Con reeducarnos y aprender aquello que no nos enseñaban en las escuelas de antaño.

Esta crisis está teniendo unos efectos devastadores, pero entre otras cosas, también se está ocupando de dejar al descubierto las contradicciones del sistema, de las instituciones y de las personas. La calle está rechazando aquello que no es auténtico, los dobles discursos afortunadamente están en peligro de extinción.

Siempre que me refiero a la violencia de género me gusta recomendar el excelente material que elabora FETE UGT, en sus distintas campañas “Educando en Igualdad”. Porque sólo la educación puede acabar con los crímenes machistas.

viernes, 8 de marzo de 2013

Discriminadas no, lo siguiente...

Este año me resisto a revestir el 8 de marzo de un carácter positivo. No estamos las mujeres para celebraciones, más bien para tirarnos a la calle y exigir nuestro espacio, ese que venimos conquistando con mucho esfuerzo, ese mismo que  quieren obligarnos a abandonar. Porque es así, quieren relegarnos de nuevo al hogar y a las tareas de cuidado. Se empeñan en que retomemos ese rol reproductivo que no productivo, que trabajemos en casa sin cobrar. Es descarada la maniobra de transformación social a la antigua que se está llevando a cabo. 
El recorte en servicios públicos, justo esos servicios que un día permitieron que nosotras nos pudiésemos incorporar al mundo laboral -aunque fuese en desigualdad de condiciones- está suponiendo precisamente eso, nuestra retirada del mismo, o expulsión, mejor dicho.
La manga ancha (previo pago) que da a los empresarios de este país la actual reforma laboral, nos ha arrebatado la principal herramienta que teníamos para prevenir y actuar sobre las condiciones de trabajo y las situaciones de discriminación: la negociación colectiva.
La vergonzosa individualización de las relaciones laborales pretendida por el "gobernante Partido Popular", nos debilitaría muchísimo. Quieren que acabemos negociando uno a uno nuestras condiciones de trabajo previo paso por el despacho de turno. Me pregunto cómo se sentirán personas con situaciones especialmente vulnerables, por ejemplo las mujeres acosadas por sus jefes, sentándose a negociar con ellos mismos.
Me niego a caer en la trampa de evitar el discurso agresivo para caer bien y ser políticamente correcta. Intentando caer bien cambiamos la "brecha" salarial por el día por la "igualdad" retributiva, intentando ser políticamente correctas convertimos la "discriminación" en "desigualdad", las hubo que intentando no molestar a esos varones susceptibles (de todo) hasta camuflaron, sonrojadas, el feminismo.
Pero no corren tiempos para “templar gaitas” porque nos están saqueando, casi de manera literal.
Seguimos encabezando las listas del desempleo, a pesar de estar mejor formadas académicamente. Seguimos accediendo al mercado laboral en condiciones mucho más precarias. La temporalidad y los contratos a tiempo parcial se ceban con nosotras. La conciliación sigue recayendo sobre nosotras casi en exclusividad. Lo que tiene consecuencias muy negativas a nivel económico y a nivel de proyección profesional y pública. Las andaluzas cobramos al año en torno a 4800 euros menos que nuestros compañeros gracias a una brecha salarial que, de seguir así, terminará convirtiéndose en  socavón. Bajo un techo de cristal seguimos accediendo en una proporción ridícula a las categorías profesionales mejor pagadas y reconocidas. La violencia de género y el acoso sexual y por  razón de sexo siguen teniendo cara de mujer.... ¿y vamos a darle una lectura positiva a todo esto?
Hoy, 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora, como Secretaría de la Mujer de UGT Andalucía quiero alertar del peligro que suponen para las mujeres las políticas de desempleo, de despido masivo, precarización y de desigualdad de género, que está llevando a cabo el gobierno de derecha de la nación. La política antisocial e insolidaria, que puja por la pobreza ciudadana con el objetivo de enriquecer aún más a la clase rica del país, tiene también una fuerte vertiente sexista.
La crisis, pero muy especialmente, la gestión de la misma, están elevando día tras día el número de desposeídas y empobrecidas, están incrementando la brecha salarial de género, a la vez que tiñen de gris oscuro las posibilidades de las mujeres de hacerse hueco en un mercado sin trabajo.
Ya no queda otra, tenemos que ser protagonistas de nuestro presente y de nuestro futuro. Esto no va a cambiar hasta que seamos nosotras mismas, las mujeres comprometidas, feministas y progresistas las que tengamos acceso a ese espacio que nos intentan prohibir con los hechos y a empujones. Tenemos derecho a gestionar también el mundo, a dirigir empresas, instituciones y entidades en los mismos términos que lo hacen nuestros compañeros varones. Basta ya de un poder prestado, manipulado y controlado.
PD. Que  no se le olvide a la señora Cospedal que gracias a las cuotas también ella está donde está. Muy a nuestro pesar.
APL.

martes, 19 de junio de 2012

"Allí ponen bombas"


Hoy hace veinticinco años del atentado terrorista de Hipercor. Una actuación más de ETA orientada a sembrar el pánico y el horror. A la vez, una de las acciones más cruentas en la historia negra de España.
Tenía entonces diez años, casi once y recuerdo perfectamente la conmoción que, como en tantos otros hogares, provocó la noticia en mi casa. Recuerdo a mi madre estupefacta frente a la TV y el miedo que sentí ante algo que parecía una hecatombe repentina. Y eso a casi mil kilómetros de distancia, que en la misma ciudad y en las inmediaciones del lugar, no soy capaz de imaginar lo que debieron sentir otras niñas.
Aquello, supongo que por lo inesperado y por la magnitud de los hechos, superaba con creces lo que solíamos ver, y digo bien, solíamos ver. Porque mi impresión era que demasiadas veces ocurría esto en las grandes ciudades "de por ahí arriba". Como anécdota, recuerdo que recibíamos periódicamente a familiares maternos que residían en Madrid y también recuerdo a mi padre preguntándome, medio en broma, medio en serio, en su presencia: “anda diles por qué no quieres irte con ellos a Madrid” a lo que yo, convencidísima, respondía: “porque allí ponen bombas”.
Si es que hay algo positivo que ver, es cómo con el paso del tiempo, la consolidación de la democracia y la política activa y activista (eso que tanta falta hace estos días) han conseguido arrinconar la voluntad de esta banda y limitar sus fechorías violentas a algo prácticamente residual.
Lo negativo, el terrorismo y la violencia siguen teniendo otras formas, ante las que hoy, veinticinco años después, no siento miedo sino una tremenda repulsa, indignación e impotencia. Me refiero a cualquier forma de violencia pero principalmente a la violencia de género. Ese silencioso pero persistente horror al que asistimos casi cada día. Esa violación de derechos humanos que algunos, para mayor indefensión de las víctimas, pretenden esconder y delimitar al ámbito privado.
Los gritos no suenan como bombas, los asesinatos no provocan una hecatombe, tampoco tienen el mismo impacto mediático. Pero van veintidós muertes en menos de seis meses, una más que las del fatídico 19 de junio de 1987.
APL

lunes, 2 de enero de 2012

La pesadilla de Ana Mato ¿seguirán resistiéndose las malas lenguas a llamarlo por su nombre?

 

Acaba de producirse el primer crimen machista de este año 2012 y el tercero bajo el mandato del PP.



Sería tan populista como la política que ustedes hacen, responsabilizar  al nuevo gobierno de hechos como éste. No sólo eso, sería inmoral, injusto y hasta desleal con la sociedad. Una sociedad que lo que merece es que se acabe con este problema de Estado. ¿verdad que lo sería?

Entonces ¿por qué ustedes responsabilizan al anterior gobierno de no poner las medidas oportunas? ¿Incluso llegan a acusarlo de haber aprobado una ley que no sólo no evita las muertes sino que además sostienen hipócritamente que éstas se han incrementado? Como si la Ley invitase o potenciase la violencia de género.

Los datos dicen otra cosa,



Déjense de partidismo y gobiernen, asuman su responsabilidad y atiendan a las ciudadanas y ciudadanos de este país. Dejen de mirar atrás porque los que gobernaban ya pagaron sus errores. De la cara señor Rajoy, no se esconda que es usted el Presidente del Gobierno aunque todavía no se lo crea.

Y sobre todo, señora Mato, asuma que no es fácil. Que para alcanzar la igualdad hay mucho que trabajar, deje de dar argumentos al machismo rancio de este país, a ese patriarcado que sigue defendiendo argumentos como la violencia psicológica. Ese mismo que, pasando de puntillas por la realidad, obvia que las que morimos somos nosotras.



Sea valiente y llame a las cosas por su nombre,
haga un favor a este país y reconozca la Violencia de Género.


APL




jueves, 29 de diciembre de 2011

Sin ningún género de duda, gobiernan. Pero lo hacen con todas las dudas sobre género.



El pasado día 25 de diciembre, Ana Mato, la nueva Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, calificó el primer crimen machista que ha tenido lugar bajo el mandato del PP como “violencia en el entorno familiar”.
El comunicado del Ministerio ha suscitado un rechazo contundente en las redes sociales por parte de las feministas y de las personas que exigimos la igualdad entre mujeres y hombres.

¿Cómo puede la Ministra responsable del asunto hacer estas manifestaciones? Pues muy sencillo, perteneciendo al Partido Popular, es decir, siendo conservadora, ganando unas elecciones por mayoría absoluta y gobernando con el contundente aval de los ciudadanos y ciudadanas de este país. Así de simple.

Mientras “el Rajoy oportunista” quiso marcarse un tanto el Día  Internacional contra la Violencia de Género manifestando que mejoraría la Ley,



la "Mato
transparente” nos desvela por dónde van a ir los tiros

Al principio, al oír a la Ministra y sus argumentos en los medios de comunicación, confieso que pensé que la señora Mato no tenía ni idea de lo que estaba hablando y que le vendría estupendo un cursillo acelerado al menos para salvarle la cara al PP. Sin embargo, es obvio que no es una cuestión de no saber, es una cuestión de no saber, ni querer saber. Y es algo más, es una cuestión de convencimiento, de visión conservadora y radicalmente antisocial. Son unas desveladoras manifestaciones que vienen a ubicar a las mujeres donde siempre debieron estar (según las instituciones rancias de este país): en su casa, en el entorno doméstico.

¿Que aún hay quien dice que no lo esperaba? ¿Que durante la campaña electoral no se mencionó nada? Sin duda, la igualdad entre géneros siempre quedó a un lado, hasta en el debate. Y es que la igualdad siempre fue para el PP eso, algo colateral e insignificante, algo que debe quedar en casa de cada cual, como los trapos sucios. Eso sí, también algo a lo que, con compromiso CERO, sacar el mayor rédito electoral.

No es lo mismo, señora Mato, no es lo mismo. Se ha luchado durante muchos años porque no lo sea y usted lo manda todo, de una sola patada, a hacer gárgaras. Llamándolo una y otra vez “violencia en el entorno familiar” (porque ha vuelto a reiterarse en sus palabras refiriéndose al segundo asesinato que se produce durante su gobierno), Y me pregunto, si me violan por la calle, no estoy cerca de mi casa ni la violación la lleva a cabo ningún familiar ¿qué? ¿No es una agresión hacia mí por ser mujer? ¿No es violencia de género?

Está claro que cualquier ley es mejorable y debe adaptarse a los nuevos tiempos y cambios sociales. Esta ley, como otras, sanciona y penaliza una conducta aberrante como es la violencia y el asesinato de mujeres. Pero también está claro que la erradicación de esta vergüenza sólo puede producirse atacando sobre la raíz del problema: la educación. La ley no es perfecta y puede mejorarse y debe promoverse una educación en valores en el entorno familiar y escolar, en los centros educativos. En este sentido, además, venimos trabajando hace años desde UGT.
Pero visto lo visto, prefiero que no sean ustedes, señores del PP, los que “mejoren” esta ley. Y visto lo visto con su postura en relación la asignatura de “educación para la ciudadanía”, no sé tampoco si sería oportuno que promoviesen la educación en igualdad en los centros educativos…

Como digo, se ha luchado muchos años contra la violencia de género y se ha conseguido que tenga un tratamiento judicial distinto, señora Mato, porque esto es un problema de Estado: de este Estado que usted gobierna.

Compañeras de viaje, mujeres y hombres comprometidos
nos han cambiado el sentido de la flecha y vamos de vuelta.
Cada día que pasa podríamos estar acercándonos más a la
Sección Femenina de antaño




APL

viernes, 25 de noviembre de 2011

Uno de esos días


Hoy lo es, es 25 de noviembre el Día Internacional contra la Violencia de Género. Sólo es hoy una vez al año.

Por eso es uno de esos días que debemos convertir en extraordinario. Hoy debemos apartar la rutina de nuestras vidas y centrar  la atención, la máxima preocupación y toda la energía en esta vergüenza que nos convierte a los ciudadanos y ciudadanas de este país en personas infrahumanas.

Digo yo que los mercados financieros, la prima de riesgo, la deuda de los estados, la crisis mundial, y la retirada de "Pepiño" de la política, podrán esperar 24 horas: ya va para unos años que están aquí y acaparan demasiado protagonismo. Tienen 364 días más para seguir haciéndolo.

Me gustaría que hoy los medios de comunicación dedicasen sus publicaciones y emisiones íntegramente a la Violencia de Género, ¿o no es suficiente con los distintos tipos de violencia a que nos someten diariamente a las mujeres y con visibilizar los 61 casos de mujeres asesinadas?

Inundemos de mensajes y de reivindicaciones la red, ese lugar donde, no pueden callarnos, donde cada cual opina y decide consigo misma qué decir y qué difundir. “Retwitteemos”, “compartamos”, pulsemos el “me gusta” y dediquemos nuestro blog a denunciar esta barbaridad. Aportemos cada granito de arena para conseguir un mundo más justo e igualitario.

Hay muchas personas, para las que esta lucha forma parte de nuestro trabajo y del compromiso diario. Aunque ya nos gustaría que fuese de otra manera, sabemos que mañana otros mu chos volverán a su mundo habitualmente ordinario. Por eso, aunque sólo sea por hoy, sumemos al #pactodegenero ese #pactoentregeneros tan necesario y exijamos respeto durante las 24 horas del 25 de noviembre.

Aunque inevitable, es muy lamentable que haya lugares y ámbitos donde hoy ni parezca el Día Internacional contra la Violencia de Género.

Sin embargo, las personas con ideología de izquierdas, las que llevamos por bandera la libertad, la igualdad, el compromiso por conseguir un mundo mejor, donde no tengan cabida la pobreza, las desigualdades ni la violencia, hoy tendremos en nuestras mentes muchos dramas. Unos más cercanos y otros más lejanos pero todos igualmente execrables.

No podremos olvidar que hay mujeres víctimas de la trata con fines de explotación sexual, que hay mujeres cuyos clítoris son literalmente cortados, castigadas así y privadas para toda la vida del placer sexual, que hay culturas, donde el nacimiento de bebes niñas, supone un drama familiar con un fin fatal, que hay lugares donde el feminicidio, aunque denunciado una y otra vez, sigue estando inmoralmente presente, que las guerras disparan las violaciones de mujeres y niñas. Que diariamente hay mujeres asesinadas por el simple hecho de serlo.

En España aún 600.000 hombres excusan esta conducta y 3 millones de personas responden afirmativamente ante la pregunta ¿sería “correcto” utilizar la violencia en casos de separaciones? (en palabras de Miguel Lorente, delegado del Gobierno de Violencia de Género)

Quiero pedirte que participes hoy
en los actos convocados en tu ciudad.

APL




domingo, 24 de julio de 2011

¿Una oveja “descarriada”? o ¿Una nueva masacre en la historia de la Humanidad "en el nombre de Jesucristo-nuestro-señor-amén"?


CONSTERNACIÓN…

Es la palabra que, este fin de semana negro, más leo en la red y la que también define el sentimiento que me invade a mí y a las personas que me rodean al ver las noticias e imágenes de este sábado en la isla de Utoya.

Según las primeras investigaciones sobre el asesino, se trata de un fundamentalista cristiano que además militó en un partido xenófobo… completito.

Y no me extraña la inclinación política y religiosa, pues resulta que los mayores crímenes de la humanidad se han perpetrado “bajo el manto” de instituciones conservadoras y ancladas en otra época como la iglesia católica , no hay más que echar un vistazo atrás y recordar, por ejemplo la conquista de América, llevada a la pantalla de una manera tan real por Roland Joffé en la película “La Misión”.

¿Qué se puede esperar de una institución salpicada día si, día no,
por escándalos sobre prácticas habituales de pederastia?

Una institución que cree en la caridad ejercida
desde la supremacía y la omnipotencia,
es decir, en la protección de los más débiles como pobres seres inferiores.

Nunca lucharon, defendieron ni creyeron en el estado social, de derechos, es decir, una sociedad donde, por el hecho de ser ciudadanos y ciudadanas,
todas las personas: pobres, ricas o a medio camino,
generásemos y disfrutásemos de PLENOS DERECHOS
sin tener que sentirnos pedigüeñas.

Claro que esto quizás dejaría en evidencia el “tinglado” que algunos tienen montado “en el nombre de Dios”.

¿Qué se puede pensar de una institución que considera a la mujer (costilla de Adán)
un ser inferior, responsable de todos los pecados del mundo
e indigna de participar en los espacios públicos?

Espero que al menos salgan diciendo eso, “que se trata de una oveja descarriada, un feligrés incontrolado”… De punta se me ponen los vellos al pensar que se hubiese tratado de un sindicalista, ni imaginar quiero los titulares de El Mundo, ABC o Intereconomía…

Para terminar os dejo dos reflexiones en este post:

Por un lado, cada vez que tenemos noticia de un acto violento, desde un robo, pasando por un asesinato y llegando a una masacre, difícilmente nos encontramos a una mujer detrás (y no será por una proporción matemática, pues somos algo más de la mitad de la población). Esta realidad no hace más que reafirmarme en mi convicción, somos distintas, y desde esa diferencia (también en nuestro comportamiento) tenemos mucho que aportar a este mundo y sólo podemos hacerlo desde los órganos donde se decide: dirigiendo el mundo, la política y la economía.

Otro dato para la reflexión, en este momento son mínimo 93 personas muertas por los atentados en Oslo. La violencia machista se llevó por delante en nuestro país la vida de 71 mujeres en 2010. De otras 33 víctimas en lo que llevamos de 2011. Con esto, lejos de generar polémica, sí quiero denunciar que, aunque con un impacto mucho menor que los hechos del pasado viernes, sí es cierto que existe una masacre continua mucho más sutil y silenciosa a la que desgraciadamente nos estamos acostumbrando.

Y ésta no es menos merecedora de una gran CONSTERNACIÓN…



APL