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jueves, 23 de mayo de 2013

Susana “la chica de Presidencia” y Don José “el señor Defensor del Pueblo”



Me he pensado muy mucho si escribir este post o no hacerlo. Sé que puede generar bastante polémica, pero confieso que me ha ganado la partida, una vez más, la indignación. En este caso ante el machismo recalcitrante que envenena este país.

Anoche vi en el muro de Facebook de un amigo la siguiente noticia de ABC “Chamizo: la chica de Presidencia y un  psicópata del PP decidieron que tenía que irme” 

Me hierve la sangre ante tanta misoginia. Las mujeres no podemos callarnos ante este tipo de atropellos, ninguna de nosotras.

Es de libro. Es un claro ejemplo de discriminación por razón de sexo. En el caso de Susana Díaz, el hecho de que además sea joven no le ayuda nada.

Quiero dejar claro que a Susana Díaz apenas la conozco y prácticamente por los medios de comunicación. Poco más, pues ha trascurrido poco tiempo entre su llegada a la Consejería de Presidencia e Igualdad y mi salida de la Secretaría de la Mujer de UGT Andalucía. Susana y yo hemos cruzado saludos de, como mucho, minuto y medio y no más de tres o cuatro tweets. Ah, y un acto en Carmona con motivo del día de la Mujer Trabajadora durante la campaña electoral, cuyas consecuencias ya pagué a pesar de haber seguido todos los “protocolos al dedillo”, cosas de las instituciones/organizaciones que jamás llegaré a entender.

Por otro lado, José Chamizo me venía mereciendo bastante respeto. Me parecía un hombre bastante coherente con un buen trabajo a sus espaldas. Eso fue hasta ayer, cuando leí sus declaraciones entrecomilladas. En tan sólo segundos, a mi entender, ha tirado a la basura diecisiete años de trabajo.

Las declaraciones de José Chamizo hacia Susana Díaz son machistas, así de claro. Conozco perfectamente ese machismo institucional gracias al cual siempre somos “jóvenes inexpertas”, dignas de constante acompañamiento y vigilancia. Ese machismo que te mantiene en permanente tensión por mantener el equilibrio porque el más mínimo resbalón a ti siempre te cuesta el doble o el triple que a ellos. Ese machismo que pretende convertir cualquier visibilidad o proyección pública en ninguneo. Esa red de comentarios, zancadillas y maldades que se teje entre pasillos y despachos. Lo conozco bien, demasiado bien.

No sé si Susana es un bicho o un ángel, no sé que hay detrás de todo esto. Lo que sí sé es que es la Consejera de Presidencia, se esté más o menos de acuerdo con ella y su actitud. Y merece el mismo respeto que sus compañeros Pepe Griñán, Presidente de la Junta de Andalucía o Diego Valderas, Vicepresidente de la misma. No es la primera vez que oigo a alguien referirse a Susana como “la niña” en tono despectivo y en insospechados lugares.

No me interesa conocer el "entramado político" que ha llevado a esta decisión, ni tan siquiera el “entramado patriarcal” que conduce a este tipo de actitudes. Lo que me interesa es denunciar la discriminación de una mujer joven y con un alto cargo, político en este caso.

Puedo entender que el señor José Chamizo, después de  tantos años como “defensor del pueblo” ande con un cabreo de mil demonios tras su destitución. Pero, soy de las que piensan que uno tiene que estar preparado para salir de los sitios por la puerta grande. Puedo llegar a pensar que preso de su entorno, de una sociedad patriarcal e incluso de su momento histórico (llamémoslo edad) sea incapaz de ver otra perspectiva. Puedo hasta creerme que haya sido una traición del subconsciente y haya dicho públicamente lo que  debió quedar en el pasillo. Pero, desde luego, sus manifestaciones son intolerables, y me hacen sentir tremendamente decepcionada. Porque en demasiadas ocasiones las formas nos hacen perder la razón.

Sólo haciendo un rápido análisis de género, así por encima, llama la atención que el “psicópata del PP” citado en el artículo pase tan desapercibido que ni conocemos su nombre, porque entre otras cosas, el propio Chamizo no quiso facilitarlo.

Llama la atención que Chamizo no cargue las tintas contra, por ejemplo, el máximo responsable de la Junta de Andalucía, que lo es para lo bueno y para lo malo.

Llama la atención que se hable de la Consejera como “la chica” o “la niña” y a ninguno de sus compañeros se les llame, no sé, por ejemplo “vejestorio”…por decir algo.

Me pregunto si Susana será capaz de conservar su puesto tanto tiempo como José Chamizo lo ha hecho, porque la rotación de mujeres en los cargos (para que no consolidemos) también es digna de análisis.

Además de una cuestión de género estoy convencida de que también hay una cuestión generacional. Sólo espero que esta crisis, no sólo económica, también de espacio, no lleve a las instituciones-organizaciones a una guerra entre mujeres jóvenes y “jarrones chinos”. Porque hacen falta renovación y caras nuevas si queremos salir de esto.

Sinceramente, creo que esto merecería unas disculpas por parte de José Chamizo y el apoyo unánime de los “barones” hacia la Consejera.

La unidad de la izquierda también nos incluye a las mujeres. No podemos seguir permitiendo ningún tipo de discriminación, de violencia o de machismo porque así no avanzamos. Mucho menos la institucional que parte justo de aquellos que nos representan o debieran hacerlo.

Dejen paso señores.

APL.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Una incubadora de misoginia llamada PP



La pasada fue una semana bastante rentable a nivel personal, tanto que afortunadamente pude dedicar bastante tiempo a ese espacio tan maltratado por rutina diaria. Fue también una semana muy abundante en noticias, desde el inmoral de Castelao hasta la sentencia sin desperdicio sobre “los besos no consentidos”.

A pesar de que han pasado varios días y ya está muy comentado el tema me resisto a no abordar el “asunto Castelao” en este blog.

Lo primero que a una se le ocurre es bastante obvio ¿Cómo se puede ser político y sostener que tanto las leyes como las mujeres son para violarlas?. 
Pues así es, en España se puede ser político y manifestar semejante salvajada. Es más, se puede hacer siendo político del partido gobernante, el “popular”. Para más inri, por lo visto se puede hasta representar a la ciudadanía española en el exterior insultando y agrediendo moralmente a algo más de la mitad de la citada ciudadanía, las mujeres españolas. Y todavía se pregunta, de manera cínica, el PP por el desprestigio de la política. 

Lo peor de todo es que las palabras, en demasiadas ocasiones, son la expresión de sentimientos y pensamientos íntimos.

Confieso que no puedo evitar pensar que el actual partido de gobierno es todo un caldo de cultivo para sentimientos tan peligrosos como la xenofobobia, el machismo, la homofobia y el clasismo. No paran de surgir espontáneos de ese conservadurismo patriótico y rancio que  ya creíamos en vías de extinción.  

Observando a este señor y, a juzgar por su edad, también se le pasa a una por la cabeza lo que me comentaba esta mañana una de mis compañeras “¿Te imaginas las barbaridades que puede llevar diciendo y haciendo toda su vida?”.

Así está España, pero como no todo van a ser críticas, una felicitación por fin al principal partido en la oposición, el PSOE, a ver si puede ser que entre unos y otros la izquierda vaya levantando el vuelo. Acertada y necesaria la denuncia por “enaltecimiento del terrorismo machista”. Igual hasta conseguimos que, durante un tiempo, este señor deje de pensar que las leyes están para violarlas...aunque sea a la "vejez viruelas".

APL