miércoles, 26 de septiembre de 2012

Caos Nacional



El sentimiento de angustia e incertidumbre que invade a la población española es extremadamente destructivo y altamente perjudicial para la salud física y mental del país.

Cuando las personas tienen un problema tan grave como subsistir cada día, cuando la población de un país se enfrenta a la imposibilidad de encontrar trabajo, cuando la protección social, que de alguna manera hace de barrera de contención a la explosión social, está a punto de extinguirse, y lo peor, cuando, el Gobierno, esas personas elegidas democráticamente para resolver nuestros problemas, lo que hacen es generarnos más, entonces sí que de verdad estamos al borde del abismo.

Las imágenes de ayer #25S son espeluznantes. El ensañamiento y la violencia se respiran hasta en fotogramas. Las fuerzas del estado al servicio de la ciudadanía dan toda la impresión de estar padeciendo un trastorno bipolar extremo. La gente pierde la paciencia y se tira a la calle, y en este caso no sólo me refiero al #25S, que también.

En cualquier otro momento histórico, un pacto político hubiera solventado el caos social, de hecho así ocurrió en más de un episodio.

El desprestigio de la política, parte del problema.

Sin embargo el actual panorama político es digno de un profundo análisis y que quede claro que yo sí sigo creyendo en la política, como he comentado en otras ocasiones. Pienso en ella como única herramienta para organizar y  hacer la vida más fácil a las personas.

#PP

El partido gobernante, el #PP, no gobierna, le imponen gobierno desde Europa. Como además las imposiciones que les mandatan tampoco les desagradan mucho, pues mientras otros gestionan ellos aprovechan para “hacer cambios” y transformar la sociedad. Una sociedad a la que aplicándole todo aquello que en la transición democrática tuvieron que dejarse en el tintero se la puede convertir en una España retrógrada y rota. Pero sobre todo una España, la de ellos, ricos y pudientes. Aferradísimos están a la mayoría absoluta que consiguieron engatusando con mentiras a la gran parte de una población ya por entonces desesperada. No hay “peros” que valgan para Sáez de Santamaría, hacia delante arrasando con todo y el que se quede en el camino…no sería muy español, porque si lo fuese, habría hecho esos esfuerzos que tanto merecen la pena según ella.

#PSOE

El #PSOE, directamente “missing”. Noqueado aún por un proceso de elecciones generales que le pasó por encima como un tsunami tras el cual ni siquiera fue capaz de “cambiar de cara”. Cuando se escucha un mensaje distinto, se levanta la mirada, se busca la cara y se encuentra la misma imagen que hace meses no dijo, sino que actuó, de forma opuesta…pues credibilidad, lo que se dice credibilidad…no sé.

#IU

Izquierda Unida, partido que debo confesar, me seduce en ciertos aspectos, pero del que no puedo evitar pensar que padece algún tipo de trastorno de personalidad o algo parecido. Hay veces que no parece tener claro si es partido político, asociación, sindicato o masa humana.

Ayer cuando vi las imágenes de los diputados salir y acercarse a la gente, pensé que, una de dos, o no habían entendido el mensaje de las personas allí concentradas que pedían "dimisión", o es que ellos iban a dimitir. Fue peor aún, es como si fueran una especie de “cascarón de huevo”, como si con ellos no fuera cosa. Ahora estoy aquí y mañana estaré otra vez dentro, en mi escaño. Cosa que es totalmente lícita, porque como digo, creo en la política y los políticos son necesarios en sus escaños. Pero las reglas deben ser las mismas para unos y otros, el hecho de no gobernar no exime de  responsabilidad política.

Y si los partidos grandes no gobiernan, con todos mis respetos, los pequeñitos, pintan bastante poco en el buen sentido de la palabra.

A menudo me pregunto qué puede hacerse para prestigiar la política, qué pueden hacer los políticos para volver a generar confianza, qué tiene que pasar para que surjan nuevos proyectos que ilusionen a la gente. Lamentablemente se ha bajado tanto el listón que no es fácil hallar la solución. No sé que ha podido pasar pero intuyo que tiene mucho que ver con las dinámicas internas rancias y viciadas que bloquean la regeneración sana y natural dentro de los partidos y de sus estructuras de poder. 


APL

No hay comentarios:

Publicar un comentario